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Un Cabanyal Vitalista. Podría ser un futuro prometedor noviembre 5, 2008

Posted by borjacoqui in Artículos.
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El Cabanyal es mucho más que un barrio. Podríamos considerarlo más bien como un pueblo. Y desde luego un pueblo precioso. Pocos barrios o pueblos tendrán una vitalidad tan fuerte y colorista, tanta unidad arquitectónica y tan adecuada a sus costumbres, tanta simbiosis con su entorno, una vida asociativa más desarrollada (tanto de fallas como de movimientos vecinales, musicales, culturales, de ocio, de arte…), con más elementos considerados por el Ministerio de Cultura como B.I.C (Bien de Interés Cultural) y, sobre todo, una población más consciente de pertenecer a un pueblo de características singulares y más orgullosa de su historia, que se precian de conocer muy bien, y que no cesan de estimularse en su progresivo conocimiento.

Uno sigue sin explicarse a santo de qué se le ha ocurrido a algún urbanista partirlo por el medio. La macro idea de conectar Valencia con el mar ya está desfasada. Y también se debilita a pasos agigantados la idea de que Valencia le da la espalda al mar. Basta mirar la aglomeración tan tremenda que se da en el Paseo Marítimo, incluso en el invierno. Basta mirar el constante crecimiento del puerto, incluso desmesurado. No. Valencia no le da la espalda al mar. Más bien habría que decir que le da la espalda a los pueblos del mar, que le da la espalda a Nazaret y al Cabanyal, poblados sin los que Valencia no hubiera sobrevivido a lo largo de su historia.

Sin hablar de la deuda que Valencia tiene con el Cabanyal, bastaría con que Valencia fuera justa con él.

Hay una idea demagógica que se ha repetido mucho y que se ha alimentado en distintos medios de comunicación: el Cabanyal está degradado y sólo podrá rehabilitarse si se le practica una operación quirúrgica. Pero eso no es cierto. Las pequeñas bolsas de degradación  que tiene el Cabanyal tienen un remedio, y desde luego ese remedio no le vendrá dado por la prolongación de la avenida de Blasco Ibáñez.

Porque hay dos maneras de entender el urbanismo: a favor de los especuladores o a favor del pueblo; resolver los problemas o darles un rodeo. No resulta difícil concluir que la prolongación del Cabanyal no significa rehabilitación, no significa mejora, no significa ampliar servicios. Ni colegios, ni zonas de ocio, ni zonas verdes, ni eliminación de las bolsas decaídas. No. La prolongación ni habla ni piensa nada de eso. Porque la prolongación no tiene la mente puesta en resolver los problemas del Cabanyal, sino en resolver un problema ficticio, un problema de geometría, en hacer sobre el plano una línea recta más larga.

Otra cosa sería que el urbanista se sentara a la mesa con la cabeza bullendo de ideas para resolver los problemas del pueblo. ¿Cómo resolver la degradación, cómo resolver la falta de zonas verdes, cómo embellecer los edificios que se han dejado abandonados, cómo resolver problemas de ocupación ilegal de muchas viviendas, con los conflictos convivenciales que eso provoca, etc?

A partir de ahí el pueblo ya colaboraría. Con esas premisas ya sería fácil que el pueblo y las autoridades y los teóricos del urbanismo ya se pusieran de acuerdo. ¿Tanto cuesta imaginarse un Cabanyal digno, un Cabanyal rehabilitado? La cantidad de fotógrafos que después de la celebración de la campaña de un Cabanyal de puertas abiertas se han visto por el barrio fotografiando las peculiares riquezas arquitectónicas son indicio de estas ideas. Pero no eran sólo los aficionados: han sido un Nobel como Dario Fo, un maestro de urbanistas como Solá Morales que ha inspeccionado personalmente la zona y ha considerado la prolongación como una agresión a la gente y a la historia, han sido muchos arquitectos de prestigio, ha sido la Universidad de Valencia y, sobre todo, los dinámicos alumnos de Bellas Artes. No cuesta nada pensar en un Cabanyal que podría consolidarse como zona privilegiada pues tiene los suficientes mimbres para ello. No cuesta nada pensar en un Cabanyal en el que vivir resultara un privilegio, pues cuenta no sólo con sus gentes sino con una trama sostenible, una trama a la medida de las personas, con espacios para la convivencia, con calles peatonales, con una trama urbanística que muchos urbanistas modernos desearían implantar frente a un colosalismo improductivo y desfasado. Vivir en un Cabanyal rehabilitado, de acuerdo con las necesidades y el sentir de la gente, podría ser una delicia. No cuesta nada imaginarse un Cabanyal rehabilitado, con unas construcciones que guarden cierta uniformidad y fidelidad a su pasado. No cuesta mucho imaginarse un Cabanyal convertido, por obra y gracia de una inteligente y poco costosa rehabilitación, en una zona residencial. El reto que lanzo es el siguiente: que se abra un concurso de ideas sobre un Cabanyal nuevo, bonito y fiel a su pasado. Si un concurso de este estilo se tomara en serio, el resultado podría generar mucha ilusión y ofrecer buenas perspectivas tanto a los vecinos del Cabanyal como a la propia ciudad.

Desde la época de la transición ya los diversos gobiernos han apoyado la idea conservacionista –no conservadora- sobre el Cabanyal. No ha sido idea caprichosa de los “iletrados” vecinos del Cabanyal, sino de los gobiernos de la UCD y del PSOE, que declararon ilegal cualquier intervención urbanística en el Cabanyal que desfigurara la unidad de su trama original. Eso es lo que el equipo de gobierno municipal se ha saltado a la torera. Y no sirve la excusa de que todavía no han concluído la agresión. Porque desde luego ya se han gastado muchos de nuestros millones poniendo las bases para perpetrarla,. Y aunque se han salvado de la quema judicial está claro el veredicto del juicio popular.

Es ahora un buen momento para que las fuerzas políticas partidarias de prolongar el paseo al mar lanzando las excavadoras por medio del poblado demuestren cierta sensibilidad política y sean capaces de rectificar. Es el momento de deshacer una penosa impresión: la gente del Cabanyal piensa que el Ayuntamiento le chantajea. Los términos del chantaje serían éstos: si no queréis prolongación, tampoco tendréis rehabilitación. Ante esta desalentadora perspectiva no es de extrañar que mucha gente “se conforme” con la prolongación, con la resignación de los vencidos. ¿No sería capaz el Ayuntamiento de deshacer este nudo gordiano? ¿No sería capaz el Ayuntamiento de mostrar cierta grandeza de miras? ¿No sería capaz el Ayuntamiento de rectificar, como los sabios, y en lugar de una propuesta traumática como la prevista elabore un proyecto que parta de las necesidades del pueblo en lugar de partirlo por el medio? No sirve la propuesta de Miguel Dominguez ni del presunto cabanyalero Francisco Lledó, que siguen inventándose propuestas fantasmas, propias de un estudiante de arquitectura a quien hayan dejado castigado en el pasillo durante las clases de urbanismo. No sirve ampliar la zona protegida si el núcleo fundamental no se respeta y se deshace el bloque unitario del Cabanyal.

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Comentarios»

1. Rocio - octubre 29, 2009

No sé si este es el sitio idóneo para crear un foro de discusión sobre el Cabanyal, pero me gustaria aprovechar la oportunidad por primera vez de mostrar mi parecer en este tema, en un foro abierto. Antes de ser Cabanyalera de adopción tan sólo conocía la playa de las Arenas, entre medias, estudié la carrera de Geografía, con profesor activos y participativos que están en contra de la ampliación de Blasco Ibañez. Y ahora que hace más de un año que vivo en la calle la Barraca a veces me cuesta ver, es barrio o pueblo tan participativo, a penas unos pocos resisten, y tan sólo se hacen ver en las pocas ocasiones en que se hace alguna actividad de la plataforma. Yo llamaria, a aquella gente, que ha dejado sus casas y las casas de sus abuelos, aquella que a tapiado las puertas y ventanas para que no entren indeseables, y a abandonado el barrio a aquellos que hoy nos han llevado a la situación que estamos. Drogas y suciedad en cada esquina de la zona de nadie, pero si que es de alguien, hablemos de ello, son los dueños de las calles, de dia y de noche. Y hacen que los cabañaleros tengamos visitas continuadas de gente que viene a comprar, paran, compran y se van en sus coches a toda velocidad y con musica alta. De eso no se habla, empecemos a hablar, de que todos somos culpables de la degradación del cabañal.

2. Poussino Berlingieri - abril 7, 2010

Estoy de acuerdo con Antonio; estoy de acuerdo con Rocío. Mi mirada es en exceso idealista y teórica. Pienso que lo más sencillo para que un barrio sea marginado es la propia marginación institucionall y de los habitantes. Es un problema de valores: nadie quiere marginalidad llamando a su puerta, nadie interviene (excepto ayudas de colectivos desintesados) en sociabilizar los barrios susceptibles de marginación social, nadie desea lo complejo: si no se puede recuperar la casa del abuelo, mejor la dejamos a su suerte obteniendo beneficio. Es problema es el e siempre la redistribución de las riquezas y posibilidades dinamizadoras de reintegración social. Soy profundamente valenciano y he visto en barrios-pueblos como Badalona (Barcelona) cómo se han respetado muchas arquitecturas tradicionales, se han puesto en valor edificios antiguos para enormes bibliotecas y centros juveniles y para ancianos. Y sí también se ha especulado con la primera línea de playa, con dificios en alto. Pero se vive en las casas, se han rehabilitado, y no existe una diferenciación de oportunidades excesivas. Claro está que el ámbito marítimo de Badalona era industrial y se han sustituído las fábricas por viviendas pero es propiedad del pueblo. También es cierto que no tiene una ciudad detrás para hacerle presión especuladora.

Lo que sí es cierto es que si ya han comenzado a derribar, ello se convierte en cadena; o si se paraliza se quedarán los los solares abandonados, y eso sí crea más depresión urbana. ¿Ocurrirá como el jardín de Jesuitas entre Fernando el Católico y el río? Ojalá se paralize toda sta maniobra. La herida que están infligiendo los gobiernos actuales, autonómicos y locales en la ciudad de Valencia, a la dignidad del pueblo valenciano y a la cultura valenciana comienza a ser muy profunda.

http://poussinoberlingieri.wordpress.com/2010/04/06/cabanyal-canyameral/

Muchas gracias!

3. Antonio Sanchis Pallarés « Radio Malva 105.0 fm - septiembre 14, 2010

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